
No pasó mucho tiempo desde que cayeron las lluvias hasta la llegada de la reina alada.
Solo hizo falta la salida del sol durante unas horas para que se produgese el milagro.



Aunque a los peces los ha pillado un poco apaticos, por muchos lugares de nuestra geografia hemos podido ver esas cebas en superficie que ponen los nervios a flor y volver a sentir las carreras de nuestros amigos los Gitanos. 



Haciendo un breve resumen de lo que ha dado de sí esta eclosión, Luis sigue demostrandonos que las carpas gordas se pueden pescar a mosca, 

mientras el amigo Jasobass nos muestra estos preciosos ejemplares que, como no podia ser de otra forma, entraron a la imitación del heminoptero

Algunos tomaban la imitación con tantas ganas que el desanzuelado era dificil por lo que una vez mas los anzuelos sin muerte nos ayudaran en esta labor.

Ya sabeis que la fiesta otoñal ha empezado, disfrutadla lo que podais que pronto vendrán los frios y con ellos la bajada de actividad.